Me presento, soy Sara, y os voy a contar un poco sobre mi proceso, mi relación y mi paso con la lectura.
A lo largo de mi vida, mi relación con la lectura ha cambiado mucho. De pequeña disfrutaba de los libros que leían mis padres y poco poco a poco fui creando ese hábito lector, donde leía desde los libros de Kika Superbruja hasta los libros de Leo Leo. Sin embargo, al llegar a la adolescencia, esa magia se fue desvaneciendo. La lectura dejó de ser un placer y se convirtió en una obligación, especialmente al enfrentarme a textos que no me gustaban como La Celestina o El Quijote. Estas lecturas impuestas hicieron que me alejara más de los libros.
Hace un par de años, decidí reconectar con la lectura y encontré géneros que despertaron mi interés, como las novelas románticas, eróticas y los libros de crecimiento personal (psicología). Sin embargo, mantener el hábito lector me sigue resultando difícil. El cansancio diario, tras un largo día de universidad, haciendo apuntes o realizando tareas no lo pone fácil, por lo que suelo optar por relajarme viendo una película o una serie en lugar de leer un libro. No obstante, durante las vacaciones, cuando dispongo de más tiempo libre, he conseguido leer un poco más, aunque me sigue costando encontrar libros que me enganchen por completo y mantener una rutina constante de lectura.
Como futura docente, me he dado cuenta en estos dos últimos años de la importancia de leer para poder expresarme mejor, transmitir ese amor por la lectura a mis alumnos, enriquecer mi vocabulario y fortalecer mi creatividad que es algo esencial. Es por ello, que he decidido proponerme el reto leerme al menos 1 libro antes de que acabe este cuatrimestre de este curso, con la esperanza de encontrar esos libros especiales que me vuelvan a recordar lo que es el hábito lector y cómo disfrutar de una buena lectura.
Sara 💙
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